14 Agosto   2018
El valor de marca.

El valor de marca.


Es un concepto menos abstracto de lo que pensamos. Actualmente existen métodos para evaluar los intangibles de marca como la fuerza de ésta o la fidelidad de los consumidores. El valor de marca es lo más valioso que muchas empresas tienen. Pero además, un valor de marca es el nivel de cumplimiento continuo de una promesa. Es un quid pro quo pues, es la reputación que alimenta a la empresa pero, a su vez, ésta tiene que asegurarse de ser leal a las expectativas que crea.

Atrás quedan olvidados aquellos tiempos en los que prometer era suficiente para ganarnos la confianza del consumidor en primera instancia. Hoy en día es necesario el estricto cumplimiento como complemento y transparencia de la promesa pues, en un mercado donde empresas y consumidores tienen el poder de comunicar por igual, el valor social de la marca es estrictamente fundamental.

Crear valor de marca es tan importante que a veces sirve como póliza de seguros ante un error. Es una herramienta que el consumidor utiliza constantemente para que el proceso de compra le sea más eficaz. Reduce el riesgo.Es el ranking de opciones, de varios productos similares, en la mente de un consumidor.El recuerdo es una característica fundamental para que pueda crearse valor de marca. Si no recuerdan mi marca, no la desearán.


De la mano del valor de marca, en los últimos años surge un nuevo concepto: “lovemark”; se trata de una marca que consigue que un consumidor sea susceptible a mantener una relación basada en las emociones con un producto asociado a ella. Es decir, son las marcas que amamos pero ¿cómo se llega a amar una marca? Sabiendo expresar ese “algo” que todas las demás carecen. Algunas marcas forman parte de nuestras vidas y muchos de nosotros tenemos historias asociadas a ellas. Es el ejemplo de Disney en la infancia o Cocacola y el concepto de la felicidad.



Anteriormente la marca era un indicador de calidad. Hoy en día la percepción de una marca sobrepasa esos límites, pues gracias al auge de las nuevas tecnologías en las que clientes y empresas tienen los medios para comunicar por igual, la calidad es medible por ejemplo, mediante la prescripción, puntuación u opinión de los propios consumidores.

Debemos diferenciar perfectamente entre los elementos de la marca que expresan la identidad de la empresa y los que no. ¿Cómo se consigue alcanzar un valor de marca alto o top brand? Existen una serie de pautas que sirven paraimpulsar el potencial del valor de nuestra marca:

-Elección del nombre: claro, impactante, fácil de recordar, fonéticamente atractivo, fácil de pronunciar… Es cómo el mundo denominará a nuestra empresa. Podemos prescindir de un logo pero es imposible sobrevivir en el mercado sin un nombre.

-Identidad visual: conceptual, estética, coherente, memorizable, destacable…

-Elementos diferenciadores en todas sus expresiones: diseño del producto, etiquetado, packaging…

-Una estrategia de marketing marcada, sólida, operativa y sinérgica con los objetivos de la empresa.

-Perseverancia e inversión para poder lograr el posicionamiento adecuado.

-Determinación de la misión y la visión empresarial.

-Un conocimiento profundo del cliente (necesidades, motivaciones, frenos…etc.)

-Un plan estratégico acorde y coherente con el ciclo de vida del producto (introducción, madurez o declive)

-Una voluntad clara de liderazgo.

-Paciencia: es la clave del éxito. Es necesario que los gestores posean una cultura empresarial enfocada en el medio y el largo plazo.

Generalmente, cumplir todos estos requisitos no es una tarea sencilla pero debemos descartar la falsa creencia de que solo es alcanzable por grandes compañías. El secreto consiste en delegar esta labor en manos expertas. Encontrar al arquitecto que construya desde la base todo el núcleo sobre el que girará nuestro trabajo.

Una de las claros indicadores sobre la importancia del valor de marca es la llegada de pleno del fenómeno del branding al universo de las PYMES. Cada día es más importante encontrar ventajas diferenciadoras y saber explotarlas y comunicarlas de manera eficiente.

En definitiva, la marca es la única ventana que tenemos para expresar quiénes somos, qué hacemos, cómo lo hacemos, hasta dónde estamos dispuestos a llegar y por qué somos únicos.